IRENE MONTERO GIL
Ministra de Igualdad
No era ningún secreto, pero hasta ahora quienes conocen los entresijos del Ministerio de Igualdad preferían no levantar la voz, aunque reconocían lo injusta de la situación, e incluso el «privilegio» del que gozaba Irene Montero. Ahora, tras la denuncia de la abogada de Podemos Mónica Carmona ese silencio se ha roto. La ex responsable de cumplimiento normativo del partido morado denunció ante el juez de instrucción 42 de Madrid que la hoy ministra de Igualdad utilizaba en el año 2019 a una persona del partido para cuidar de sus hijos. Aportaba facturas de un acto de campaña en Alicante al que había acudido la entonces solo diputada y portavoz de Podemos junto a Teresa Arévalo, también diputada, y su hija menor.
El equipo jurídico morado remitió ayer un escrito al juez de Madrid que instruye la presunta financiación irregular del partido del vicepresidente segundo instándole a no investigar el caso de la «niñera» que afecta a la ministra de Igualdad. Los letrados alegan que la información que denuncia la ex abogada se trata de «cuestiones de índole personal que nada tienen que ver con el presente procedimiento», relativo a las investigaciones del juez sobre los pagos a la empresa Neurona.
Todo esto y mucho más, ocurre por tener de ministra a una persona como Irene Montero, sin ninguna preparación para ocupar semejante cargo. Cualquier autónomo de este país que esté al frente de su pequeño negocio, y digo cualquiera, está mejor preparado que Irene Montero para desempeñar ese trabajo.
Estos de Podemos han decidido que la forma de actuar es la del Rey Sol. Los funcionarios del Ministerio son su corte, y los españoles, sus súbditos. Y lo aplican a rajatabla.
Los de la casta se han adaptado rápidamente a los privilegios que les ofrece el cargo. Privilegios por cierto, que utilizan mucho más que la mayoría de los políticos.
Irene Montero, te condeno al rincón del Estupidorio. Te lo has ganado con creces.